Los Astros y los Dioses grecorromanos
Bajo una aparente inmovilidad, todo se mueve continuamente sobre nuestras cabezas. Este simple hecho, del cual el hombre de la Antigüedad tomó conciencia, y que el hombre moderno supo demostrar científicamente, confirma que en nuestro mundo terreno todo es ilusión. En efecto, creemos ver un cielo perpetuamente idéntico a sí mismo, donde todo parece estar en el mismo lugar; pero si lo observamos atentamente, nos daremos cuenta de que se mueve y se transforma ante nuestros ojos. Suponemos, del mismo modo, que nos encontramos en un punto fijo: con los pies en la tierra. Pero, en realidad, la Tierra gira sobre sí misma y alrededor del Sol, que a su vez se desplaza por la Vía Láctea (nuestra galaxia), la cual, asimismo, avanza en el universo. DE LAS CONSTELACIONES A LOS DIOSES Si permanecemos inmóviles en un punto concreto del planeta, nunca veremos girar a la Tierra. Tendremos la impresión de que son el cielo, los astros y las estrellas los que se desplazan alrededor nuestro. Imagine...